Hoy os vamos a mostrar un ejemplo de cómo decorar un apartamento pequeño, para ello viajaremos hasta la capital de Francia, París. Veremos como la característica principal es que cada habitación tiene un pavimiento diferente.

 En el ejemplo de hoy, los arquitectos han querido hacer énfasis en los cambios de estancias mediante el empleo de materiales diferentes en el suelo: mientras el salón es de tarima de madera, la cocina se separa del mismo con un acabado de microcemento, mucho más resistente -sin necesidad de cerrarse-, aumentando así la amplitud espacial.

Poco mobiliario, sin embargo lo necesario, una hermosa e imponente mesa de comedor redonda con sillas que junto a la lámpara colgante hacen armonía.



A continuación del salón encontramos el estudio -despacho- como antesala al dormitorio. Un espacio estrecho y alargado perfecto para alojar una gran mesa de trabajo y una estantería hasta el techo. De nuevo, un cambio de material en el suelo para diferenciar la estancia: un mosaico de piezas irregulares de colores que le dan el punto divertido al conjunto.

 En el dormitorio, volvemos a encontrarnos con un nuevo pavimento: tarima de madera pintada de blanco, punto que aporta a la habitación gran amplitud (sobre todo si a ello se suma que tanto paredes, techos como mobiliario son del mismo color). 

Fíjate en las puertas correderas, al momento de decorar un apartamento pequeño, son una solución muy inteligente, en estos casos estamos justos de metros y ahorramos espacio puesto que no ocupan espacio al abrir y cerrar.

Hay una gran variedad de lámparas de sobremesa que pueden quedar perfectas con este estilo y permiten hacer un uso óptimo de los espacios cumpliendo su función de iluminar.
Si preferís incorporar algo más que blanco, con un par de mesitas a los lados de la cama que aporten un tono distinto no tan alejado del blanco, puedes marcar la diferencia, todo es cuestión de estilo y gusto personal.

Por último, el baño contiguo al dormitorio. Como puedes comprobar, otra vez, un pavimento distinto: piezas cerámicas hexagonales, muy pequeñas, blancas y negras -precioso-, en consonancia con el resto de acabados.

Una vez más nos encontramos con las puertas correderas y esta vez son de cristal que brindan la sensación de amplitud y si quisieras un poco más de privacidad podrías usarlas esmeriladas o con algún diseño sobre el vidrio.

Si no os habíais fijado, hay un excelente punto de atención en esta distribución. ¡El pasillo!, al cual le hemos dado un uso muy productivo, es el eje principal de la casa, y todas las circulaciones desde éste, se realizan a través de puertas correderas que, abiertas, permiten vislumbrar toda la vivienda de un golpe. Nos parece genial, ya que de esta forma, a pesar de tratarse de un espacio pequeño, aumentamos -ópticamente- la longitud del mismo.

Este ejemplo os dará ideas geniales para aprovechar al máximo los espacios aunque vuestro piso no se encuentre en París!