Cuando pensamos en una casa pequeña nos vienen  a la mente imágenes de espacios atiborrados de muebles e insuficientes para todo lo que queremos en nuestro hogar. Sin embargo, una casa pequeña puede convertirse en una casa de ensueño,  una casa para ser vivida.

¿Cómo lograr que sea una casa de ensueño? ¿Cómo decorar una casa pequeña? Poniendo énfasis en sus materiales y en su su distribución. Empezando por los primeros, Eligiéndolos con precisión de detalles. Suelos interiores de micro cemento gris claro (que siempre nos parece una buena elección) con grandes alfombras de tejidos naturales, y exteriores de madera oscura. Las paredes, de ladrillo pintado de blanco aportan textura y mucha luz. Y, por último, vigas de madera vistas en el techo, seguramente descubiertas una vez empezada la obra. Un conjunto que encaja y funciona, como bien muestran las imágenes.

Si a lo anterior le sumamos una distribución de espacios que busca dar protagonismo a las estancias principales del hogar, el resultado es inmejorable, de estilo y gusto exquisitos. Te contamos cómo.

La planta, rectangular, no es muy grande pero se abre, al fondo, a un gran patio interior. Y con esto ya tenemos mucho ganado.  El resto se consigue, de forma muy efectiva, con la introducción de tres muebles alargados, dispuestos en forma de H, que contienen cocina, armarios y baños. Quizás en el plano que hemos realizado no la encuentres a la primera, pero en el esquema a continuación se aprecia muy bien:

De esta forma, las habitaciones que están dentro de la H se comprimen, dejando que las estancias principales (salón y dormitorios) sean mucho más amplias. Con este sencillo truco, la vivienda parecerá de mayor tamaño. 

Además,  los arquitectos piensan en el mobiliario desde el minuto uno. Por ejemplo, para este espacio tomaron como punto de partida el sofá de piel de Le Corbusier. Lo demás se elige en consonancia con éste: sillas de madera y mimbre, lámparas descolgadas de luz cálida y muchas plantas. La parte divertida se reserva para el patio trasero: con textiles de colores y cortinas de caña natural es suficiente para que el lugar reviva.

 

En definitiva, y como siempre decimos, conseguir mucho con muy poco es posible y siempre es un acierto.

Así decorada, una pequeña casa se convierte en una de esas casas que, tan pronto descubres, necesitas analizar en detalle, cada rincón suma:

  1. Espejos ubicados en lugares estratégicos, como en el frente de la cocina (que reconocemos, queda muy bien pero es muy poco práctico), o de suelo a techo en el hueco del lavabo.
  2. Armarios especiales (esos que conforman la H) blancos, con despiece frontal de listones de madera, que nunca tocan el techo, bien por el tipo de forjado del mismo, bien para enfatizar su carácter de mueble.
  3. Puertas pivotantes de vidrio que, una vez abiertas, fomentan la continuidad espacial entre interior y exterior.
  4. Cabeceros de madera lacada en blanco que van de lado a lado del dormitorio, convirtiéndose en elementos más arquitectónicos que decorativos.

 ¿Te importaría vivir en una casa pequeña pero así de cuidada e impregnada de personalidad? ¿te gustan los patios interiores? Nuestra respuesta es ¡sí a todo! ¿la tuya?