Aquí presentaremos un piso en el centro de Madrid que está destinado  para alquilar, pero este piso tiene un problema de distribución que requiere una importante y definitiva solución. A la hora de decorar un piso de alquiler debemos considerar gustos generales para que llame la atención a la mayor cantidad de personas. A continuación puedes ver la planta.

Como veis, nos encontramos con un apartamento no muy grande, con cocina-salón, dos dormitorios y un baño. He aquí los principales inconvenientes que hemos detectado:
  1. La cocina es muy pequeña y apenas cuenta con espacio dedicado a comedor (sólo tiene una pequeña barra alta contra la pared del baño, muy poco funcional).
  2. El baño se ubica en la fachada de la vivienda, ocupando un lugar (y un balcón) privilegiado que podría formar parte del salón.
  3. Los dormitorios tienen un tamaño muy reducido y no contienen armarios empotrados. Además, uno de ellos es interior con una ventana muy alta y pequeña.
  4. En una vivienda pequeña es preferible no malgastar espacio en forma de pasillo: son metros cuadrados muertos que podríamos destinar a cualquier otro uso.
  5. El "espacio de entrar" no existe como tal. Tan pronto abres la puerta de la vivienda tropiezas directamente con el sofá.
A pesar de todo lo anterior, nos parecía un apartamento con muchas posibilidades, dadas su situación, sus proporciones y, algo muy importante -y que nos encanta-, ser exterior y contar con tres grandes ventanales acompañados de balcón, todos ellos volcados a una calle tranquila. 
Por tanto, nos pusimos manos a la obra. Esto es lo que pensamos para que los dueños pudieran aprovecharlo al máximo:
  1. Delimitamos una zona de entrada y para ello utilizamos la cocina. En ella diferenciamos dos zonas: la primera, adosada a la pared, se destina a cocinar; la segunda, exenta, acota el espacio de estar y comer, y recoge los módulos de almacenaje y zonas de lavabo.
  2. El protagonista del salón es la cristalera metálica de color negro. Aparte del carácter que aporta al espacio, permite delimitar la zona pública de la privada sin renunciar a la continuidad visual. Nos gusta delimitar las diferentes zonas de una casa cuando esta es pequeña. 
  3. Decidimos mover el baño a la fachada trasera así como dividirlo en dos áreas independientes: inodoro por un lado y ducha y lavabo por otro. Lo hemos comprimido lo máximo posible -sin perder comodidad- para que parezca que se encuentra formando parte de un "muro grueso".
  4. La zona de estudio, antes una pequeña habitación sin casi luz, ahora se sitúa tras la cama. La mesa puede entenderse como una extensión del cabecero. Nos gustan este tipo de muebles a medida que comparten diferentes usos.
  5. Por último, en las zonas húmedas de la vivienda -cocina y baño- se propone un pavimento continuo de microcemento, acabado muy resistente y duradero que, además, proporciona una sensación cálida y acogedora.
Con todos los cambios anteriores, os podemos asegurar que la vivienda mejora, y mucho, respecto al estado actual: espacios más amplios y luminosos, acabados más limpios, mobiliario atemporal... Veamosla ahora:
Con esta nueva distribución y seleccionando los materiales, mobiliario y colores adecuados queda un piso de alquiler que todos querrán tener.
Aquí algunas sugerencias sencillas de mobiliario para decorar un piso de alquiler:
Con estas sutiles ideas, seguro rentarás muy rápido tu piso y los inquilinos estarán felices de vivir alli, nos leemos en la próxima.