En otros tiempos, quizás cuando éramos estudiantes o tocaba comprar algún mueble para la casa, o bien cuando algo faltaba en la nueva casa o se necesitaba hacer reposiciones, la solución era fácil: evaluar nuestro presupuesto, un viaje rápido a la tienda y listo!!

Si era el caso de comprar sillas, quizás las elegidas eran las típicas plegables de plástico, económicas y fácilmente transportables.

Hoy, un par de años después, hemos aprendido a mirar con otros ojos esos objetos en los que nos sentamos a diario: las sillas. Y esta nueva mirada implica no solo un punto de vista estético, sino también funcional. Pasamos mucho tiempo sentados (comiendo, trabajando, en el transporte…) sin opción a elegir dónde o cómo, a veces casi sin pensar si nos encontramos a gusto, cómodos. Por eso queremos hacerte una sencilla propuesta: elige para tu casa, para ti, una silla de diseño que te encante, de la que te sientas orgulloso y sea cómoda.

Aquí van nuestras sillas de diseño preferidas en las que, sin duda, invertiríamos:

1. Silla Wishbone de Hans J. Wegner

Un clásico atemporal (y muy famoso) que encanta por su estilo. Tanto su cuerpo de madera como su asiento de cuerda de papel la convierten en un mueble tan cómodo y duradero que podría pasar de generación en generación acumulando anécdotas... ¿No te encanta la idea de una silla que se pueda heredar intacta y que, además, siga siendo actual? La cantidad de historias que puede acumular es infinita.

2. Silla Globus de Stua

Pasamos de un icono del diseño a una silla actual. Ligera, con mil acabados y colores diferentes, sus formas orgánicas, tan opuestas a las del anterior modelo, conquistan el gusto. Se puede utilizar tanto como silla de comedor como de despacho, en un entorno serio o divertido. Las versiones preferidas son aquellas que tienen la estructura metálica de un color diferente al del asiento, ya que se evidencia todavía más el diseño de la pata que continúa, como una horquilla, hacia arriba sujetando el respaldo curvo.

3. Silla Standard de Jean Prouvé

La más pequeña de la lista (solo 42cm de ancho), pero no por ello menos robusta, es la silla de batalla por excelencia. Destaca por el diálogo entre las patas delanteras, muy finas y curvas, y las traseras, mucho más anchas y geométricas, que conforman una estructura perfecta sobre la que descansan el asiento y respaldo de madera.

4. Silla Side Bertoia de Harry Bertoia

Un caprichazo, hay que reconocerlo. Aún cuando  no es el asiento más cómodo que te puedas imaginar, que seguramente necesite un cojín… Y sin embargo se ve perfecta. Construida con barras metálicas finas, con mucho aire, encaja perfectamente en espacios pequeños: exagerando mucho, se podría decir que es casi transparente.

Hay que decir algo más a su favor: no hay color entre las copias y las originales. Y ya no hablamos de la calidad, sino del propio diseño. En el modelo original el cuerpo de la silla se apoya sobre las patas a través de una tercera pieza especial, pensada para dicho fin. Es decir, la silla está compuesta por tres elementos diferenciados: cuerpo+pieza+patas. En el resto, esa pieza intermedia no existe, haciendo que las patas tengan una forma extraña que dista bastante de lo que Harry Bertoia pensó…

Y, aprovechando esta reflexión final, te preguntamos: ¿estarías dispuesto a invertir en una silla de diseño para toda la vida? ¿o prefieres una copia menos rigurosa,  pero con (y hay que reconocerlo) mucho mejor precio?

¿Te gustan las sillas de diseño? ¿Hay algún modelo que te encante y que no esté en nuestra lista? Estas cuatro sillas de diseño son solo una pequeña parte de la cantidad de joyas que se pueden encontrar…